Mito de Leucos y Gea

En un mundo donde habitaban los titanes existió una historia de amor sin igual. Gea era la chica más dulce, bondadosa y bella del lugar; se dice que heredó la belleza de su madre, a la cual nunca conoció, y la fuerza y destreza de su padre,  Protos: rey de los titanes, creador del todo y de la nada.Cuenta la leyenda que Gea iba paseando por los valles del deseo -unos hermosos valles donde todo lo que en él se veía era fruto de los deseos de todos los seres del universo- cuando encontró a un hermoso joven bañándose en una pequeña fuente situada a pocos metros de ella. Este joven llamado Leucos no se había percatado de la presencia de Gea y siguió disfrutando del placer de su baño.Gea, que además de hermosa era una chica muy curiosa, decidió observar un rato más. Durante el tiempo en el que se quedó observando a Leucos, Gea empezó a sentir un deseo inexplicable; tal fue así que cuando se quiso dar cuenta estaba frente a él. Leucos pálido, bello y desnudo, se ruborizó al contemplar a Gea, ambos jóvenes se quedaron un tiempo mirándose fijamente, sus miradas llegaron a lo más profundo de su ser y de esta manera, sin mencionar palabra alguna, nació un amor que nadie podía explicar, esa tarde aquellos dos hermosos jóvenes habían encontrado el amor verdadero.
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